“No soy perfecta, verás; soy un caos. Soy esa chica que cuando está callada comunica todo con la mirada, la que busca que la conquisten, la detallista. La que te hablará de libros, escritores, música y películas extrañas mientras te prepara café. La chica que también llora de vez en cuando, frágil como una flor que intenta ser fuerte como la raíz. Soy esa, la que entrega su corazón siendo lo más preciado. La que te amará profundamente, como el primer amor.”
lunes, 29 de abril de 2013
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Ahora no eran más que dos extraños, e incluso peor que extraños, pues los extraños pueden generar el deseo de conocerse, ellos estaban distanciados para siempre.
sábado, 30 de marzo de 2013
Texto personal;
Eran las nueve en punto, yo en mi casa rogando a mi mamá para que me dejara salir con un chico (que vergonzoso, pero tenía que hacerlo) ya que él ya estaba esperándome en el parque que está cerca de mi casa. Al fin de cuentas dijo que sí, yo salí corriendo de la casa y al cruzar la puerta me regrese a donde ella estaba, le di un beso en la mejilla y volví a salir corriendo, ella se quedo sonriendo.
Caminaba por el pavimento, puse un poco de música mientras llegaba, y ahí lo vi, venía caminando hacia mi y detuve la música. Nos fuimos a los columpios y yo me senté en unos de ellos. Él sólo se recargó, y empezamos a platicar de diversas cosas, cosas sin tanta importancia: caricaturas, familia, pasatiempos, maestros, de todo un poco. Después de ahí nos pasamos a una banca que estaba cerca de un tipo jardín pequeño y a la banca lo cubría un árbol de buganvilias... ese siempre fue mi lugar favorito del parque.
Seguía la charla, pero ahora un poco más divertida, me sorprendí al saber que sabía mi fecha de cumpleaños de memoria, y estuvimos en el mismo kínder, reíamos y bromeábamos, era divertido. Y en ese entonces... en ese instante tan inesperado, se escucharon unas patinetas rodando por el piso desde la otra cuadra, salieron tres chicos encima de su patineta que iban atravesando la calle.
-¿Los conoces?- Preguntó Pedro al observar mi asombro al verlos.
-Si, mira el de allá es Jonathan, luego el que va detrás es Beto y el que le sigue... el que le sigue.
-Mmm deja adivinar, ¿el famoso ex-novio?
-Si- Dije mientras me ruborizaba de pena y reía por su descripción.
-¿Crees que nos haya visto?
-No, él es muy distraído...
En un pequeño momento de dos segundos me puse a recordar aquel tiempo cuando nos conocimos, él y sus amigos iban a todas partes en patineta. Dígamos que por ese motivo me gustó, verlo sobre esa tabla me volvía loca, totalmente. En ese momento los sentimientos que llegaron a mí fueron indescriptibles. "Atracción" o "Amor" ni siquiera se acercan a ese nuevo sentimiento que me tocó... Celos, envidia e impaciencia, todos se mezclaron... seguidos por deseos... Sentía que no importaba con cuantos chicos saliera, que tan maravilloso fuera la platica con alguien, yo no podría enamorarme de alguien más, sentía que no importaba que tan duro trabajaba, no podría alcanzarlo nunca...
Caminaba por el pavimento, puse un poco de música mientras llegaba, y ahí lo vi, venía caminando hacia mi y detuve la música. Nos fuimos a los columpios y yo me senté en unos de ellos. Él sólo se recargó, y empezamos a platicar de diversas cosas, cosas sin tanta importancia: caricaturas, familia, pasatiempos, maestros, de todo un poco. Después de ahí nos pasamos a una banca que estaba cerca de un tipo jardín pequeño y a la banca lo cubría un árbol de buganvilias... ese siempre fue mi lugar favorito del parque.
Seguía la charla, pero ahora un poco más divertida, me sorprendí al saber que sabía mi fecha de cumpleaños de memoria, y estuvimos en el mismo kínder, reíamos y bromeábamos, era divertido. Y en ese entonces... en ese instante tan inesperado, se escucharon unas patinetas rodando por el piso desde la otra cuadra, salieron tres chicos encima de su patineta que iban atravesando la calle.
-¿Los conoces?- Preguntó Pedro al observar mi asombro al verlos.
-Si, mira el de allá es Jonathan, luego el que va detrás es Beto y el que le sigue... el que le sigue.
-Mmm deja adivinar, ¿el famoso ex-novio?
-Si- Dije mientras me ruborizaba de pena y reía por su descripción.
-¿Crees que nos haya visto?
-No, él es muy distraído...
En un pequeño momento de dos segundos me puse a recordar aquel tiempo cuando nos conocimos, él y sus amigos iban a todas partes en patineta. Dígamos que por ese motivo me gustó, verlo sobre esa tabla me volvía loca, totalmente. En ese momento los sentimientos que llegaron a mí fueron indescriptibles. "Atracción" o "Amor" ni siquiera se acercan a ese nuevo sentimiento que me tocó... Celos, envidia e impaciencia, todos se mezclaron... seguidos por deseos... Sentía que no importaba con cuantos chicos saliera, que tan maravilloso fuera la platica con alguien, yo no podría enamorarme de alguien más, sentía que no importaba que tan duro trabajaba, no podría alcanzarlo nunca...
miércoles, 27 de marzo de 2013
—Berta Noy.
Hay lugares a los que una piensa que nunca irá, lugares inalcanzables, tan lejanos y peligrosos que casi no existen, lugares que no aparecen en los mapas ni en las cartas de navegación porque solamente son reales dentro de una misma. Son una creación de la cabeza y el corazón y las entrañas, espacios por
donde apenas ni nos atrevemos a imaginar que podamos transitar porque son los lugares inexistentes por los cuales en cambio merecería la pena arriesgarlo todo, dejar colgada la vida y zambullirse en la quimera. Me parece que todos tenemos un lugar
así, o quizá no todos, quizá debería decir todas; quizá esta falacia es más de mujeres, que tenemos una tendencia a crear cuentos de hadas en nuestra imaginación y nos gusta pensar pese a todo que el
príncipe azul no solo existe, sino que sabe dónde estamos y uno de estos días vendrá a buscarnos.
En el momento en el que una canción que suena en el iPod nos hace llorar en la cola del supermercado, en el preciso instante en el que un párrafo de una novela evoca el recuerdo de un hecho que tal vez no ha sucedido pero que aun así duele tanto que obliga a cerrar el libro y respirar hondo,entonces se abre la puerta a esos lugares que nos acompañan, y es allí donde encuentras una parte de
ti misma que no existe en ningún otro sitio, y nunca
sabes si tienes que llevártela puesta o tiene que quedarse donde está y desde allí iluminar la vida que vives día a día.
donde apenas ni nos atrevemos a imaginar que podamos transitar porque son los lugares inexistentes por los cuales en cambio merecería la pena arriesgarlo todo, dejar colgada la vida y zambullirse en la quimera. Me parece que todos tenemos un lugar
así, o quizá no todos, quizá debería decir todas; quizá esta falacia es más de mujeres, que tenemos una tendencia a crear cuentos de hadas en nuestra imaginación y nos gusta pensar pese a todo que el
príncipe azul no solo existe, sino que sabe dónde estamos y uno de estos días vendrá a buscarnos.
En el momento en el que una canción que suena en el iPod nos hace llorar en la cola del supermercado, en el preciso instante en el que un párrafo de una novela evoca el recuerdo de un hecho que tal vez no ha sucedido pero que aun así duele tanto que obliga a cerrar el libro y respirar hondo,entonces se abre la puerta a esos lugares que nos acompañan, y es allí donde encuentras una parte de
ti misma que no existe en ningún otro sitio, y nunca
sabes si tienes que llevártela puesta o tiene que quedarse donde está y desde allí iluminar la vida que vives día a día.
jueves, 21 de marzo de 2013
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Y a pesar de todo, me siento tan feliz por haberte conocido...
La verdad, no lloro porque terminó, sonrío porque pasó. No me olvides, yo jamás lo haré.
miércoles, 20 de marzo de 2013
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